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Los orígenes de la antropología del deporte

Los inicios de la preocupación antropológica por el deporte hay que buscarlos en el siglo XIX, enmarcados dentro de la polémica académica de la época ante la problemática de la difusión de los rasgos culturales. En este aspecto, destacan las obras dedicadas a la recopilación de juegos tanto en Europa como en América, o los textos de carácter más general donde los juegos se recogen y se incluyen como un dato etnográfico más. La mayor parte de estas obras iniciales son de carácter claramente descriptivo o etnológico, interesadas en señalar las similitudes y las diferencias entre las prácticas físico-deportivas y los juegos de
diferentes comunidades humanas.
A principios del siglo XX se impone una nueva orientación, menos descriptiva, más teórica y, sobre todo, mucho menos preocupada por los “orígenes” que por poner en relación el deporte primitivo y otros aspectos de la vida social. Es decir, no se busca tanto la metodología comparativa como la estructural, al intentar recrear sistemas de relaciones en una sociedad.
A mediados de siglo, un artículo: “Games in Cultures”, de Roberts, Art y Busch, llamó la atención de los antropólogos por su intento de sistematizar el punto de vista de la antropología sobre el deporte y el juego. A partir de esta época aparecen, cada vez en mayor número, antropólogos dedicados a la investigación del deporte, y se diversifican los marcos teóricos de referencia. Así, podemos encontrar obras que analizan el desarrollo del deporte desde posicionamientos evolucionistas, al destacar como un elemento clave en la explicación de los cambios ocurridos en la práctica deportiva y su institucionalización, el incremento de la complejización social y organizativa, al igual que el desarrollo tecnológico.

También se observan estudios e interpretaciones desde los modelos funcionalista o estructural-funcionalista. El artículo de Fox (1979) es un ejemplo de aplicación de estas corrientes funcionalistas, ya que, para el autor, el béisbol practicado de forma popular funciona como un bálsamo para acabar con las tendencias agresivas en un sistema que tradicionalmente se ha caracterizado por ser no competitivo y que, en el momento del estudio, se encontraba sujeto a tensiones provocadas por el proceso modernizador. Otras corrientes teóricas han enfocado, desde sus distintos posicionamientos, el hecho deportivo: el materialismo cultural, el estructuralismo francés o la teoría de sistemas, por
referir algunas. Un estudio de referencia en su aplicación al análisis simbólico de los juegos y prácticas deportivas ha sido sin duda el de Geertz (1988) sobre la pelea de gallos en Bali (Indonesia). Su conceptualización del juego profundo nos permite tratar el acontecimiento deportivo como un texto cuya principal función va a ser interpretativa.
En lengua castellana, no cabe duda de que durante muchos años la obra de referencia ha sido la traducción del libro de Blanchard y Chesca (1986) Antropología del deporte. Se trata de una visión de la antropología del deporte desde una perspectiva neoevolucionista, pero que se ve completada por un repaso de los demás modelos teóricos. Se convierte, de este modo, en un manual con una clara voluntad generalizadora que ha tenido una notoria utilidad durante un extenso periodo, tiempo en el cual la producción antropológica sobre la actividad físico-deportiva ha sido escasa.
Al margen de este libro, ya se disponía en castellano de los artículos de Firth
y Fox incluidos en la obra de Lüschen y Weis (1979), que propusieron una
aproximación a prácticas físico-deportivas en sociedades tradicionales desde
posiciones funcionalistas.
Sin traducir al castellano, ha sido referenciada, con asiduidad, la compilación de Harris y Park (1983). El libro sitúa los juegos y deportes dentro del contexto cultural en el que se manifiestan, para luego interrogarse sobre la relación deporte/ritual y a partir de ahí ofrecernos diferentes posicionamientos sobre los procesos de socialización y aculturación a través del deporte. Más recientemente se publicó la interesante compilación de Jeremy MacClancy (1996) sobre las relaciones entre deporte, identidad y etnicidad. En México el estudio del deporte se ha encontrado vinculado a la arqueología y al ritual, con especial énfasis en todo aquello relacionado al juego de pelota prehispánico. Habrá que esperar a un momento más reciente para encontrar obras como la de Fábregas (2001), que analiza el fenómeno futbolístico, y que parece señalar ya una perspectiva en crecimiento que puede observarse en los intentos por conformar grupos de trabajo, a nivel nacional, que se dediquen a esta problemática.

 

Formas de organización social: banda, tribu, jefatura y estado

Introducción:

Desde casi los comienzos de la antropología los investigadores han intentado clasificar las sociedades según como estaban organizadas. Los evolucionistas armaron cuadros evolutivos a fin de comprender cómo fueron cambiando las formas de organizarse de los pueblos hasta llegar a los grandes estados actuales. Algunos de los autores más importantes en estos estudios fueron Morgan, Service y Fried. Morgan para realizar sus clasificaciones se basó en los adelantes tecnológico. Cada uno de estos estudios selecciona un atributo como indicativo de un estado general, que sirve para hacer la división. Esta es una de las principales críticas que recibem ya que la ocurrencia de un solo atributo es asumidad como la evidencia de un conjunto de características que definen al tipo ideal. Estas tipologías han sido muy criticadas pero no debemos olvidar que para comprender y estudiar los fenómenos debemos colocar cierto ordenamiento a los mismos, es decir, cierta clasificación. El problema radica cuando en nuestros estudios el último fin son formar tipologías descriptivas sin arribar a una explicación de los fenómenos. Es decir, clasificar, ordenar pero luego explicar. Esta última postura sería la ideal. En este sentido las tipologías sólo son una herramienta para analizar y organizar las ideas y no el último fin de la ciencia. Queda por resolver una cuestión central en antropología: por qué algunas sociedades pasan de un estado a otro y otras no. Para poder estudiar los diferentes pueblos es conveniente comenzar por estudair la escala de la sociedad, la unidad social. Esto es importante ya que cada tipo de sociedad va a requerir técnicas y métodos de estudios diferentes. Una de las clasificaciones más conocidas es la realizada por Service.

Banda:

  • Formadas por menos de 100 individuos.

    Miembro de una banda
  • Su organización social es igualitaria con un liderazgo informal y efímero.
  • En su economía son cazadores recolectores itinerantes.
  • Presencia de chamanes.
  • Los parientes están vinculados por matrimonio y descendencia.
  • No están divididos en clases, sin diferencias económicas o de status.
  • Los únicos segmentos efectivos son las familias o el grupo familiar.
  • El medio de integración de estos grupos es por medio de lazos de parentesco y matrimonio.
  • Se asigna el trabajo. (división del trabajo) según criterios de edad y sexo.

 

Tribu:

  • Número de miembros que forman una banda en el orden de miles.
  • Se organizan en clanes. Éstos son unidades con tenencia de la tierra o de propiedades.
  • Pueden existir asociaciones generales o sociedades fraternales.
  • Economía agrícola o pastoril con especies domesticadas.
  • Sedentarismo. Poblados permanentes. Todos los asentamientos iguales, sin llegar ninguno a tener dominio sobre los otros.
  • Cierta especialización artesanal.
  • Ancianos con funciones religiosas.
  • Ceremonias religiosas regulares.
  • Santuarios y centros rituales en los cuales se reúnen los grupos.
Tribu Chochoni

Jefatura:

  • Número de miembros que forman las jefaturas entre 5.000 y 20.000
  • Jerarquías basadas en el parentesco con un líder cuyo rango es hereditario.
  • Los jefes pueden tener un origen divino que legitima el derecho a exigir tributo y sostenimiento por parte de la comunidad.
  • Los miembros de rango superior refuerzan su status con bienes suntuarios.
  • Acumulación de bienes y redistribución de los mismos, lo que está posiblitado por un excedente.
  • Ciertos especialistas, como los artesanos, pero sin establecerse en una clase determinada.
  • Centros rituales.
  • Presencia en los asentamientos de un núcleo primario con funciones políticas, económicas y religiosas esenciales, centro de la acumulación y el almacenaje desde donde se administran y redistribuyen. Centro donde se instala el líder y su familia, y otros jefes menores.
  • Asentamiento más importante como centro de poder con numerosos templos y residencia de jefes y artesanos.
  • Cierto sistema de registro para contabilizar el excedente almacenado.
  • Especialistas religiosos. Complicados rituales.

Estado:

  • Formados por más de 20.000 individuos.
  • Jerarquías basadas en clases sociales.
  • Ejército permanente. Actividades bélicas y enfrentamientos.
  • Rey o emperador como cabeza del estado.
  • Burocracia centralizada.
  • Recaudación de tributos.
  • Poderosa estructura económica con intercambio recíproco y redistributivo.
  • Mercados.
  • Economía controlada por una elite con acceso preferencial a los bienes y servicios.
  • Codificaciones de leyes. El delito es visto como un daño contra el estado y por lo tanto se imponen castigos.
  • Presencia de asentamientos en grandes ciudades y urbes. Jerarquías de asentamiento muy acusada.
  • Obra de ingeniería como carreteras, canales para el regadío, puentes, etc.
  • Clase religiosa o sacerdotal.
  • Presencia de una religión estatal.
Estado. El parlamento